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POEMA SUICIDA INFECTADO DE AMOR

Sin nombre
La máxima aspiración, un poco indigna, 
que tengo, va, en ocasiones, de rabia y de cansancio, 
algo humillante me resulta enloquecer 
con aquello que he dejado ir, 
y respecto de lo narrado que tiraniza mi cuerpo, 
que, retrospectivamente, con sus pautas, se ha hecho capaz de prescindir de ti, pero,  por debajo de la tristeza, puede que esté el riesgo del desgaste, entonces, irrazonable, ya como de otra época, 
la supuesta historia que nos unía, 
 se siente menos real, 
y me da asco, como siempre, decir,  sin vacilaciones, que te extraño. 
A esa noción sumaba lo que era fácil de entrever, 
y lo que suele entenderse como pasión desbordada se acrecienta en la anonimia, 
burda, gastada, de tu especulación que atenta contra la realidad o la hace intangible.

POESÍA PSICODÉLICA












Locos hécticos

I
La neoplasia correlativa que paraliza una vida.
Monomanía visionaria que explica un enigma.
Geisha huesuda con ojos de lluvia.
Lo perceptible cambiando de un momento a otro.
Besos acocados en el rincón de un manicomio.

II
Cierta muchacha horrible enamoró a un médico forense
y las vísceras cantaron una melodía de amor.
Sangre hepática y afrodisiacos envenenados.
Las lenguas aplaudiendo y las manos hablando.
Ella traía puesto un vestido veraniego
y cuando fueron a la cama sacó los tentáculos.

III
Hermafroditas y travestis platinados 
andando en bicicleta en una tarde soleada,
alabastrinos esqueletos puestos a modo de estatuas,
perogrullada científica la función computable
porque los autómatas finitos siempre visten con trajes sastre.

IV
Las poesías infernalmente románticas de un agorafóbico
codificadas en claves binarias
serán regaladas a una doncella lisiada,
así Dios unirá sus destinos y
después morirán para renacer.

V                            
Las nebulosas chorrean micción cósmica
y Júpiter es el totémico tenor susurrándole a Venus:
los locos son tan adictos al amor,
ponen dinamita en sus corazones, 
explotan el cerebro, viaje psicodelico darse de besos en el cuello, 
meterse las manos en los hoyos negros, 
saborearse hasta saciar sus instintos perversos.




POEMAS SUICIDAS INFECTADOS DE AMOR




Los trígonos del logaritmo cósmico de tu virtualidad femenina

El infausto ripio camorrea mi alma de sabandija
y en el tormento me derriba como apóstata sarnoso.
Luna purpura tañida de  laberintos,
desalientas cualquier vestigio de fe en el hedor del sahumerio de mi vida.
Te pregunto, a ti, luna purpura, por el teorema de los Falsos Rumores.
Así abro los ojos para encontrarme en el nosocomio.
Prácticamente me lo han quitado todo, sin ninguna pertenencia:
los trígonos del logaritmo cósmico de tu virtualidad femenina,
intercambian sus energías en lo indiscernible.

Hora tras hora la eternidad móvil anuda mi fe
a una deificada desesperación,
Y odio profundamente ese mecanismo expiatorio,
sembrado en lo más hondo de mi ser, que define el Todo.
Por eso señalo como  Etálides en el Hades:
Alabo el movimiento de los movimientos
¡para pensar la distancia que nos separa!
Mentes que divergen en las leyendas de los sueños de Eros.

Grito: que progrese la insensatez en el océano de aguas abisales.
¡Que  todos los cielos me oigan!
Esta euforia desenfrenada llegará hasta el infierno de los helénicos.
Porque incluso mi corazón infame, 
 mientras tú me recibas en las fantasías que ideas,
tiene las artes sutiles de la juventud eterna.




POESÍA MALDITA PARA EL CORAZÓN SATANICO


Dios no cree en Dios



Dios fuma de un tabaco la soledad inherente 
a mil masturbadores crónicos,
Dios mientras se rasca 
habla con Poe sobre la angustia improvisada.

Dios sabe que el mayor error de un perdedor
es amar sin ser correspondido.

Dios juega a los naipes
y bebe  mezcal  aunque preferiría pulque,
luego esnifa cocaína 
desde el recto de una ninfa.

Como parece haberlo hecho antes
Dios se embriaga junto a  Unamuno y Dostoievski.

Dios muestra simpatía por el diablo, 
Dios se considera así mismo un bastardo,
Dios dice que amen sin tilde. 


Dios lee poemas de un tal Rimbaud,
Dios a diferencia de Sartre
simpatiza con Camus y Bukowski.


Dios mira películas pornográficas
creyendo encontrar inteligencia donde no la hay,
Dios sale indemne del amor suicida de Francesca Woodman.

Dios se encuentra acomplejado
por tres rubias desnudas que tienen las tetas colgando,
Dios es  capital cultural interiorizado
bajo la inhóspita ensoñación 
en un crisol de inspiración.

Dios teorizaba aponfasis sensitiva
cuando Nietzsche ya lo había declarado muerto,
un proyecto destinatario del nihilismo 
que dio inicio a lo posmoderno.

Dios no cree en Dios
por ser fiel devoto de la inutilidad.

Dios habla del problema del ser con Aristóteles,
se jacta de conversar con Hannah Arendt
acerca del tiempo y la eternidad,
también de ser un ente hermafrodita asexual.

Dios peca como Dios manda,
Dios quita como Dios arrebata,
Dios usa novocaína cuando sale de noche,
Dios recomienda desprestigiar la carne,
Dios es injusto con los justos,
Dios discrimina a otros dioses,
Dios ama a quienes no lo aman,
Dios es psicoanalista con las maquinas,
Dios está aburrido de ser Dios,
Dios manda a un impostor a suplirlo.

Dios nunca escribió ni fue leído.



Autores Maldito Enfermo y Mujer Escarlata

Poemas de amor





Te amo

Te amo como polvo de tierra revoloteando en un mundo sin fronteras. 

 Te amo entre perros rabiosos afectados por el calor de verano, 
entre puercos sacrificados en un matadero de barrio, 
entre las turbas de enfermedades, 
sea cual sean las circunstancias 
te amo por la ingratitud del presente 
y no dejaría de verte hermosa 
aun estuviera tu cuerpo pudriéndose. 

 Amo lo purpura de lo vomitado en tu existencia 

 Amo mirarte teniendo los ojos arrasados en lágrimas, 
llorarte, sufrirte y solventar el valor de mi vida en honor 
a tener un gran amor por ti.

Acuciado por el hedor de la carne podrida 
amo esa carretilla con la que llevas mi cadáver 
a la barranca del averno. 

Amo a los pordioseros hambreados de tus sueños, 
a las mujeres enlutadas de tu realidad. 

 Amo el placer que representas de carnicero con las manos mugrientas,
de basurero recolector de mierda, 
es a ti a quien escupo infecciones y grasa purulenta. 

 Habiendo bebido agridulces orines de rata, 
habiendo gemido en fuego la gasolina del camión oxidado 
soy un triste intento de hombre 
 escribiendo la insustancial platica de cuervos. 

 Existo y se debe en todo momento a mi amor por ti 
ya que te considero heroína de película transmitida durante la madrugada, 
el desvelo de las ennegrecidas ojeras.

POEMAS SUICIDAS INFECTADOS DE AMOR





Morir para lograr resucitar



Mirarte es desintegrar las estrellas
ante la luz sanadora
y así ver nacer a casi todas las cosas 
tanto que parece justificar
los días de hambre y soledad
en los que pensaba  me moría


Neutralizas todo movimiento de huida
para mostrarme con vanidad 
que tú eras el ser que yo más quería
y ambicionaba acariciar 


Cada instante que corría para averiguar
si acaso tú recordarías nuestro caminar,
las tardes de arena ,
la lluvia mojando nuestra ropa,
las inagotables gotas de la mar
briseando en tu cara y en tu forma de besar.


Desperdiciamos el tiempo en pensar
cuántas veces podríamos morir
para lograr resucitar
abrigando la esperanza de podernos encontrar
en otra vida,
 quizas, 
naciendo con distintas manías,
teniendo menos navajas y precipicios  a donde saltar.


De esta vida ya sabemos
como te asedio sin escrúpulos
la carne y los huesos,
queriendo aparentar ante tus ojos
fortaleza a lo incierto,
a la penumbra que habitaba en mi pecho.


A los horrores que me causaba verme al acecho,
saberme carroña irrumpida por los secretos, 
sólo logré que me miraras con piedad
sin atinar a nada
ni a tu locura ni a tu deseo.


Así me encontré de pronto con la oportunidad
de dibujar lo pálido de tu cuerpo,
defensor de este amorío y protector de lo virginal
aferrado amablemente a colorear tu sonrisa
absorbiendo el dolor que se extendía
al pensarte y saberte tan lejos de mi.


Morir en tus ojos que me olvidaban
resucitar en las palpitaciones 
sin esperar necesitar el abrigo de nadie más,
morir con la amarga satisfacción que se siente
cuando la causa de la muerte es el amor
resucitar inconscientemente de tus labios
cuando todo se vuelva sombrío y helado.


Morir dolorosamente sin tus brazos
resucitar esporádicamente con  tu encanto
aun cuando las esquirlas perforaban
uno a uno mis sueños a tu lado,
morir en la sangre que hierve de un asesinato
tembloroso al imaginar tu cuerpo destazado,
resucitar para decirnos cuanto nos amamos.







Autores
















Maldito Enfermo







 
Autores : | Maldito enfermo, Mujer Escarlata |
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